DER DEUTSCHE INGENIEUR – Seit dem Dieselskandal ist sein Ruf ruiniert

Der deutsche Ingenieur. Das war einmal eine fast mythische Figur. Deutsche Ingenieure kostruierten die ersten Verbrennungsmotoren, bauten das erste Telefon, das erste Motorrad, die erste Elektrolokomotive, das erste Gleitflugzeug in Serienreife, den ersten Düsenstrahl-Antrieb. Ihre Erfindungen verschoben die Erfahrung von Zeit und Raum. Sie veränderten die Welt nicht nur, sie schufen sie praktisch neu.

Der Dipl.-Ing. aus Deutschland – das war nach zwei angezettelten und verlorenen Weltkriegen das Symbol für eine sagenhafte Aufstiegsgeschichte. Von nun an wurden keine Länder mehr erobert, nur noch Märkte. Vorsprung durch Technik. Höchstmöglicher Standard für jedes Produkt. Erfolgreiche Ingenierkunst, in welcher Branche auch immer.

Und jetzt stehen deutsche Ingenieure weltweit als Schummler da, weil sie millionenfach eine betrügerische Software aufgespielt haben, damit die Autos den Abgastest bestehen.

Und während man in Asien und Amerika am Auto der Zukunft baut, einem Auto, das autonom und elektrisch fährt, klammert sich der deutsche Ingenieur noch immer an den Verbrennungsmotor.

Als vor zwei Jahren Ingenieure bei Bosch daran gingen für ihre Kunden in der Automobilindustrie den saubersten Dieselmotor der Welt zu entwickeln, mussten sie zuerst einmal herausfinden, wie dreckig der Dieselmotor wirklich war. Man wundert sich, das sie das nicht wussten. Immerhin sind bei Bosch 50.000 Arbeitsplätze vom Diesel abhängig. Fast die Hälfte aller Autos, die damals in Deutschland neu zugelassen wurden, waren Diesel. Der Motor war eigentlich zu wichtig, um nicht zu wissen, wie dreckig er ist. Aber sie wussten es wirklich nicht.

Das Problem, dass der Diesel Stickoxide ausstößt, war nicht neu. Es galt aber als gelöst, seitdem alle neuen Modelle mit einem hochkomplexen Katalysator ausgerüstet worden waren. Vor allem musste die Architektur des Motors so verändert werden, dass der Katalysator immer ausreichend heiß blieb. Der Motor ist nun so sauber, dass die Stickoxidbelastung nur noch ein Zehntel des Grenzwertes beträgt.

Es müsste sich jetzt ein Gefühl der Erleichterung einstellen: der deutsche Ingenieur ist rehabilitiert, der Diesel auch, der neue Motor kann und wird bei den Autobauern ab sofort in Serie gehen.

Aber dieses Gefühl ensteht nicht.

Besitzern eines alten Diesels hilft der neue Motor nicht. Und Käufer eines neuen Autos müssten erst einmal den Abgasskandal vergessen, um sich für einen Diesel zu entscheiden.

Unsere Antwort auf alle Probleme, die sich durch den technologischen Fortschritt ergeben, lautet immer wieder: technologischer Fortschritt. Der Ingenieur ist die zentrale Figur dieser Geschichte. Er ist der Erzeuger des Fortschritts.

Aber ist das Streben nach dem Schneller, Höher, Weiter, Mehr nicht eher eine menschliche Konstante?

Für die Zukunft bräuchte es einen Ingenieur des Sozialen. Jemanden, der an den Rädern der Gesellschaft dreht. Der Begrenzungen vornimmt, die der Ingenieur nicht vornehmen kann, weil sie nicht in seinem Denken liegen.

Nach: Was kann der deutsche Ingenieur? Von Marus Jauer aus DIE ZEIT v. 4. Oktober 2018.

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EL INGENIERO ALEMAN – Desde el escándalo Diesel ha perdido su buena reputación.

El ingeniero alemán fue en su día una figura casi mítica. Los ingenieros alemanes construyeron los primeros motores de combustión, crearon el primer teléfono, la primera moto, la primera locomotora eléctrica, el primer avión planeador en serie, el primer turbo-propulsor. Sus inventos desplazaron la experiencia adquirida en el concepto espacio-tiempo. No solamente transformaron el mundo, prácticamente lo volvieron a crear.

El ingeniero titulado en Alemania – despues de tramar y perder dos guerras mundiales, era el símbolo de una ascensión inigualable.  A partir de entonces ya no se conquistaban países, sino solamente mercados. El liderazgo se imponía a través de la técnica. Unos estándares altísimos para cada producto. Arte de ingeniería bien lograda en cualquier sector.

Actualmente los ingenieros alemanes son considerados unos tramposos en todo el mundo porque aplicaron un software engañoso en millones de coches para que pasaran el test de emisiones.

Y mientras en Asia y en América se está desarollando el coche del futuro con el fin de que se mueva de manera autónoma y con energía eléctrica, el ingeniero alemán sigue pegado al motor de combustión.

Cuando hace dos años los ingenieros de Bosch emprendieron la tarea de diseñar para sus clientes de la industria del automovil el motor diesel menos contaminante del mundo, tuvieron que averiguar primero, cuanto contaminaba el motor diesel en realidad. Es extraño que no lo supiesen, después de todo en Bosch dependen unos 50.000 puestos de trabajo del motor diesel.

Casi la mitad de todos los coches de nueva matriculación en Alemania tenían un motor diesel. Por cierto, el motor era demasiado importante como para no conocer cuanto contaminaba, pero realmente no lo sabían.

El problema del motor diesel por su emisión de óxido nítrico no era nuevo.  No obstante parece que se ha encontrado la solución al equipar todos los  modelos nuevos con un catalizador altamente complejo. Ante todo hay que cambiar la arquitectura del motor con el fin de que el catalizador sea capaz de mantener de forma constante una temperatura alta. El motor es ahora tan limpio, que la contaminación por óxido nítrico solamente llega a la décima parte del límite permitido.

Ahora deberíamos tener una sensación de alivio: el ingenero alemán está de nuevo rehabilitado y el motor diesel también. El nuevo motor puede ser y será producido a partir de este mismo instante en serie.

Pero esta sensación no se ha producido.

A los proprietarios de un viejo coche diesel el nuevo motor no les sirve y los compradores de un nuevo coche deberían olvidar primero el escándalo de las emisiones contaminantes, antes de decidirse por un diesel.

Nuestra respuesta a todos los problemas, que surgen por el avance tecnológico, suele ser siempre la misma: el progreso tecnológico. El ingeniero es la figura central de esta historia. Es el progenitor del progreso.

¿No es más bien una constante imnata al ser humano el aspirar a la máxima velocidad, a la mayor altura, a la distancia más lejana, a más…?

Para el futuro se necesitaría mas bien  un ingeniero de lo social. Uno que se mueva  con las ruedas de la sociedad, que fije aquellos límites, que el ingeniero es incapaz de establecer, porque no forma parte de su manera de pensar

     Der 81-jährige Carl Benz auf dem Patent-Motorwagen, Bertha daneben